Se trata de trayectos con un atractivo muy especial, muchas veces fuera del asfalto, que nos brindan multitud de sensaciones fuera del alcance del turista normal.
Algunos de ellos míticos como la Ruta 40 en Argentina, o de alta montaña, o en lugares arenosos o pantanosos, pero todos ellos en un entorno lleno de soledad y espectacularidad que nos permitirá gozar al maximo de sus atractivos.