Como todo el mundo conoce, el caballo llegó a América de la mano de los conquistadores españoles, y con el paso de los siglos el Imperio Español se vió obligado a abandonar aquel territorio.
El caballo no solo se quedó, sino que su cultura pasó a formar parte de la identidad de todas las naciones que obtuvieron la independencia.
Ello es muy evidente en algunas de ellas como Argentina, Chile, Colombia, Venezuela, Brasil, etc.., lo que contribuye a que cualquier jinete, incluso con poca experiencia, goce mucho más de su cabalgada al sentirse plenamente integrado en unas sociedades en las que dicho animal es mucho más que un medio de transporte o carga.
Te presentamos varias opciones principalmente centradas en Argentina y Chile. En alguna de esas opciones el trayecto se hace enteramente a caballo. En otras la cabalgada forma parte de un paquete multi-aventura. En el caso de Venezuela, debido a lo angosto del camino, el camino se hace parcialmente en mulo, no siendo apropiado el caballo.