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LA PENÍNSULA DE VALDÉS

Ballena en Península de Valdés - Patagonia - República Argentina

Ubicación geográfica:
42º 5’ de latitud sur y 64º de longitud oeste, en la provincia de Chubut, sobre el océano Atlántico.

Superficie:
4.000 km² aproximadamente. De su longitud total de costa, de unos 260 km, 150 km están expuestos a las aguas de los golfos Nuevo y San José, y los 110 km restantes dan a mar abierto.

Clima:
Seco y con viento fuerte casi permanente, característico de las costas patagónicas. Lluvias ocasionales, sobre todo en otoño.

Temperatura:
Inviernos muy fríos y veranos que en días soleados pueden superar los 30º. Marcada disminución térmica por la noche.

Distancia de Puerto Madryn:
77 km

Distancia de Buenos Aires:
1.400 km aprox.

Recomendaciones al viajero:
Vestimenta adecuada para protegerse de las bajas temperaturas. Calzado cómodo y ligero para andar por senderos de arena, piedras o roca.

Época de avistaje de animales:
Aves: todo el año
Ballenas: de Junio a Diciembre
Elefantes y Lobos marinos: todo el año
Pingüinos: de Octubre a Marzo

La configuración peculiar de la Península Valdés la convierte en una enorme reserva natural de animales habitada por gigantescas ballenas, orcas, lobos y elefantes marinos, pingüinos, numerosas aves, guanacos y otras especies terrestres. A partir del mes de junio la Ballena Franca comienza a llegar al abrigado golfo de San José para una cita ineludible: el apareamiento y los partos, que tienen lugar entre septiembre y octubre.

Por su población faunística, la Península Valdés ha merecido ser declarada “Patrimonio de la Humanidad” por la UNESCO.

La entrada a la Península es ya un anticipo del deleite que espera al visitante. En temporada de ballenas suele transitarse por la vieja ruta de ripio a Puerto Pirámides para realizar avistaje costero de ballenas a la altura de playa El Doradillo, considerada área natural de reproducción. Pero el trayecto habitual se realiza desde la Ruta 2, ya sea por empalme desde la Ruta 3 o viniendo desde Puerto Madryn, siempre por asfalto, llegando al istmo Carlos Ameghino que conecta la península al continente. El agua flanquea ambos lados del camino en los golfos Nuevo y San José y se oyen las ruidosas aves que habitan en la cercana Isla de los Pájaros.

Allí se abona la entrada a la Reserva Faunística Integral Península Valdés donde se encuentra también un Centro de Interpretación habilitado para recabar información sobre flora, fauna e historia de la Península y los lugares a visitar de ahí en adelante.

Puerto Pirámides:
Después de recorrer unos 25 km con paisaje de estepa, se abre a la vista la villa balnearia Puerto Pirámides, uno de los lugares privilegiados para embarcar y avistar las Ballenas Francas del sur, de junio a diciembre; o visitar la Lobería de Punta Pirámide, colonia de lobos marinos de un pelo que se reproducen y tienen sus crías allí, de diciembre a marzo.Si se va a realizar el circuito terrestre completo se recomienda abastecer el coche con combustible en Puerto Pirámides y conducir con extremo cuidado en el ripio a una velocidad máxima de 60 km/h para evitar accidentes.


Ballenas desde playa El Doradillo:
Aa 17 km al norte de Puerto Madryn, esta playa es el lugar perfecto para admirar, de muy cerca y desde la costa, a las Ballenas Francas del sur y a sus crías. El peso de estos gigantes marinos oscila entre 3 y 40 toneladas y miden de 5 a 16 metros. Los ballenatos beben 200 litros de leche diarios.Otra opción es verlas desde la playa de la Estancia El Deseado.

Ballenas desde embarcación:
La mejor época para el avistaje es en los meses de septiembre y octubre cuando cerca de 500 ejemplares de Ballena Franca austral permanecen en las cercanías de la costa. La lancha o barco realiza una parada en la Lobería de Punta Loma, en la que habitan unos 2000 lobos marinos. A lo largo de la costa también se pueden observar diversas aves: el cormorán (parecido a la gaviota), la gaviota cocinera, la garza bruja y flamencos rosados.

Al alejarse de la costa, la embarcación apaga los motores y, allí, donde sólo parece existir naturaleza en estado puro, asoma su piel y, si hay suerte, emerge un inmenso cuerpo brillante impulsado por su enorme cola. La ballena se proyecta en el aire, cae de espaldas y se hunde o pasa debajo de la embarcación para volver a salir a la superficie.
Éste es uno de los mayores espectáculos de la Patagonia Argentina.

Punta Norte: Es el siguiente punto del recorrido. Aquí, en verano, ser puede ver una importante población de lobos y elefantes marinos.Entre los meses de Febrero y Abril y de Octubre a Noviembre, con marea alta, es posible avistar orcas, mamífero cetáceo y miembro mayor de la familia de los delfines que se diferencia de las ballenas en que tiene dientes. Las Orcas de la Patagonia son consideradas como las expertas mundiales en el varamiento intencional como estrategia de alimentación y su errónea reputación de voraces o asesinas responde a sus hábitos alimenticios. Las hembras en libertad viven de 50 a 80 años y los machos entre 30 y 60 años. En cautiverio, su vida se reduce de 5 a 10 años.

Caleta Valdés: Se continúa hacia Caleta Valdés, apostadero de elefantes marinos que se pueden observar desde miradores ubicados en el acantilado. Aquí hay restaurantes y venta de productos regionales. A 2 km hacia el norte hay una pequeña colonia de pingüinos de Magallanes.

Punta Delgada: La siguiente y última reserva a visitar es Punta Delgada, en el extremo sur de la península. Aquí los elefantes marinos pueden verse desde más cerca y con la posibilidad de hacer la visita con guías bilingües y obtener interesantes datos. Este paraje ofrece servicios de cabalgatas, minitrekking, alojamiento, restaurant y excursiones en 4 x 4 por la Península de Valdés.


Circuito Puerto Madryn-Trelew-Gaiman-Punta Tombo
Puerto Madryn: Ubicada sobre las cristalinas aguas del Golfo Nuevo y reconocida como la capital argentina del buceo, es la puerta de acceso a la Península Valdés y al avistaje de ballenas. También es el punto de partida para visitar, tras recorrer 170 km (70 km de pavimento y 107 km de ripio), la mayor reserva continental de Pingüinos de Magallanes, en Punta Tombo.

Trelew: Ubicada a 67 km de Puerto Madryn, alberga el Museo Paleontológico Egidio Feruglio, uno de los más importantes de Sudamérica, en cuyas instalaciones yacen los restos del vertebrado más grande del mundo conocido hasta hoy: el Argentinosaurus, expuesto a los visitantes.

Gaiman: a 18 km de Trelew y también en el Valle del Río Chubut, es un oasis dentro del ecosistema árido del noreste de Chubut. Su principal atractivo lo constituyen las típicas construcciones de la colonización galesa y resulta obligado parar a tomarse un reparador té galés en Gaiman.

Punta Tombo: Medio millón de pingüinos habita en la Reserva de Punta Tombo donde se los puede conocer cara a cara y caminar literalmente entre ellos. Las familias de pingüinos magallánicos viven en cuevas de un metro de profundidad, construidas por los machos para atraer a las hembras que arriban un mes más tarde que sus compañeros.

Según la época del año en que se realice la visita puede asistirse a distintos espectáculos: en septiembre, el arribo de las hembras y el ciclo reproductivo; en noviembre, el nacimiento de las crías y un mes más tarde, en diciembre, las primeras incursiones al mar de los pichones. Los pingüinos son hábiles nadadores: en el agua pueden alcanzar una velocidad de más de 30 km/h y pueden hundirse en el agua hasta 80 m. Viven más de 20 años.

Un solo requisito: aunque se los tenga al alcance de la mano, nunca se los debe tocar ni molestar. Uno se encuentra dentro de una Reserva, un sitio especial dedicado a preservar su hábitat natural y posibilitar una efectiva protección y conservación de la especie. Además, aunque son naturalmente inofensivos, si se sienten amenazados se defienden con su pico fuerte y afilado.


TRELEW

Población:
86.000 habitantes

Distancia de Buenos Aires:
1537 km

Su atractivo:
El Museo Paleontológico Egidio Feruglio

La ciudad debe su nombre a Lewis Jones, pionero de la colonización galesa que comenzó en 1865: significa “el pueblo de Lew (o Luis)”.

Dispone de un aeropuerto internacional con frecuencia diaria, en temporada alta, de más de tres vuelos desde y hacia Buenos Aires, Calafate y Ushuaia.

Museo Paleontológico Egidio Feruglio:
Abierto todos los días (excepto Navidad y Año Nuevo), en horario de 8:30 a 12:30 y de 13:30 a 20:00 de lunes a viernes, y de 9:00 a 12:00 y de 14:00 a 21:00 los sábados, domingos y festivos.

Con 30 dinosaurios y una colección de 5.000 piezas este museo es, sin lugar a dudas, uno de los más relevantes de Sudamérica. En sus instalaciones yacen los restos del vertebrado más grande del mundo conocido hasta hoy: el Argentinosaurus, expuesto a los visitantes. El museo exhibe además flora y fauna fósil de la Patagonia. Al finalizar el paseo se puede descansar disfrutando del Dinobar, asistir a alguna actividad del Auditorio y visitar el Dinoshop para adquirir algunos de los exclusivos souvenirs y regalos que se ofrecen. Como cierre, se puede participar de una “Aventura de Rescate Fósil” en el Parque Paleontológico Bryn Gwyn, descubriendo en el campo los secretos de una campaña paleontológica.

Parque Paleontológico Bryn Gwyn: Este parque se encuentra entre Gaiman y Trelew, a muy pocos kilómetros de ambas, sobre la margen sur del río Chubut, en el paraje “Bryn Gwyn” que en galés significa “loma blanca”. Está inmerso en un paisaje de estepa patagónica que contrasta con la verde vegetación del valle del río. Fue reconocido paleontológicamente a comienzos del siglo XX por los hermanos Ameghino, Simpson y Feruglio, y se convirtió pronto en uno de los sitios fosilíferos clásicos del período terciario en la Patagonia.

Esta zona ha aportado piezas fósiles de gran valor científico. Es posible observar fósiles de pingüinos, ballenas, tiburones y delfines, bagres de mar y bancos de ostras petrificados, ya que la Patagonia estuvo cubierta por un gran mar durante más de 10 millones de años. Se sabe como dato curioso que las aguas en aquellos tiempos eran más cálidas que las actuales.

Se ofrece la posibilidad a los grupos visitantes de participar en excavaciones paleontológicas conducidos por los técnicos del Museo, luego de realizada la visita al Museo y el Parque.

 

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