Existe un
gran desconocimiento acerca de Bolivia aderezado, además,
con ciertos tópicos.
Os proponemos
viajes a Bolivia que os darán la posibilidad de maravillarse
frente a su belleza.
Con un territorio
similar a España y Francia juntas, tiene sólo
unos ocho millones de habitantes.
La población
indígena (de habla quechua y aymara) representa cerca
del 60% de la población..
Bolivia país
pobre pero donde la miseria no existe debido a los fuertes
vínculos de solidaridad y apoyo entre sus habitantes.
Dispone de
buenas infraestructuras turísticas (hoteles, restaurantes)
en las principales ciudades, pero deficientes y escasas en
el resto del territorio. El transporte por carretera en el
interior del país es lento y en buena parte del mismo
impracticable en la estación lluviosa (Noviembre a
Marzo).
Pero estos
inconvenientes se desdibujan frente a las riquezas arqueológicas,
paisajísticas y culturales que convierten a Bolivia
en un destino hoy por hoy inigualable para plnear sus viajes.
Porque estamos ante uno de los países más hermosos
de Sudamérica. Bolivia es capaz de dejar una profunda
huella en quien lo visita. Destila autenticidad por todos
sus poros, su gente es sencilla y su actitud con el viajero,
amable.
Pese a sus
grandes atractivos, no es un destino turístico habitual.
No ha habido nunca una política para atraer al turismo,
algo que ahora y con muchas limitaciones se está tratando
de modificar. Por eso sus visitantes siguen siendo gente especial
que desea vivir experiencias diferentes a las que le podrían
brindar los destinos de viajes convencionales.
Por
su pasado político turbulento plagado de breves gobiernos
y de golpes de estado, se suele asociar a inseguridad y por
tanto a peligro para el turista. Nada más falso. Para
el viajero es el lugar más seguro de toda Sudamérica.
Apenas existe el robo con violencia pero, claro está,
si se sabe que va a haber una manifestación contra
el gobierno hay que abstenerse de ir.
Asociada
por lo general a sus cumbres andinas y al mundo del altiplano,
se ignora la existencia del resto de su territorio –más
de la mitad- integrado por otros muy diferentes ecosistemas,
cada cual más bello y rico en flora y fauna. Cumbres
andinas, Altiplano, Valles Yungueños, Sabana, Selva
Amazónica, fértiles Llanos, Chaco, conforman
sin duda uno de los países del mundo con mayor variedad
paisajística. Por ello resulta casi obligado combinar
en el viaje la Bolivia andina con la Bolivia verde.
Las principales
sensaciones que experimenta el viajero son de inmensidad,
de soledad, de misterio, de asombro. Hay también algo
de espiritual tanto en los desiertos, volcanes o salares andinos,
como en esa joya de la Bolivia verde que son las Misiones
Jesuíticas de la Chiquitanía, tan bien conservadas.
De ahí
nuestro slogan para nuestros viajes a Bolivia:
“Bolivia,
entre el cielo y la tierra”.