De incomparable belleza e inmensa variedad de especies de
fauna y flora todavía intactas en su hábitat
original, el Parque se encuentra donde se reúnen dos
de los más importantes ecosistemas de Sudamérica:
los bosques del Amazonas y las pampas del Escudo Precámbrico.
Se cree que, en virtud de su singular situación biogeográfica,
el Parque Noel Kempff alberga uno de los mayores niveles de
diversidad biológica del planeta, gran parte del cual
ha desaparecido en otros parajes, más accesibles, de
la cuenca amazónica.
Como principal atractivo está la meseta Caparú,
que se eleva hasta los 980 metros sobre el nivel del mar y
baja hasta la llanura circundante en forma abrupta por sus
imponentes farallones que la protegen.
Es una isla de areniscas, rocas metamórficas y basaltos
erosionados desde el Precámbrico, que se yergue desde
la llanura selvática de verdes doseles, palmares, sabanas
inundadas y lagunas. El Coronel Fawcett la descubrió
en el año 1910 y su amigo, el novelista Sir Arthur
Conan Doyle, la lanzó a la fama en su legendaria novela
“El Mundo Perdido”. Sin embargo desde la desaparición
de Fawcett, se puso en duda su existencia y la de sus otros
hallazgos hasta que fuera redescubierta por los gomeros que
visitaron sus cercanías en los años veinte
Colindante con el Parque está la reserva biológica
de la Laguna Bahía con gran riqueza de avifauna y la
presencia de caimanes negros de gran porte.
Dentro del Parque se han registrado más de 600 especies
de aves.
Es el hábitat de más de 130 especies de mamíferos
que incluye nutrias y delfines de agua dulce, tapires, monos
arañas y aulladores, armadillos gigantes, osos hormigueros
gigantes y jaguares en peligro de extinción, incluyendo
una población de jaguares negros, 620 especies de pájaros
(entre los cuales se encuentran 9 especies de guacamayos,
posiblemente el número más alto en un área
protegida), y 70 especies de reptiles, entre ellos el caimán
negro.
La flora del Parque es rica en diversidad de formaciones vegetales.
Destacan especies de importancia económica como la
mara, el roble, el cedro, la goma, varias especies de palmas
como el asaí o palmito, además de una importante
diversidad de especies de orquídeas.