Población: 190.010.650
habitantes (estimación para 2007).
Densidad de Población:
23 hab. por km².
Capital: Brasilia.
Población: 2.051.146
habitantes (2000).
Geografía:
Brasil cubre casi la mitad de Sudamérica. El país
tiene fronteras, por el norte, sur y este, con todos los países
sudamericanos, excepto Chile y Ecuador. Por el oeste está
bañado por el Océano Atlántico. Brasil
es un país relativamente llano y en ningún punto
las regiones montañosas superan las cotas de los 3.000
metros.
Aproximadamente el 60% de su superficie es una meseta; el
resto son planicies. La Cuenca del Río de la Plata
(la confluencia de los ríos Paraná y Uruguay,
ambos con nacimiento dentro del territorio brasileño)
en el sur del país, quizá sea la zona más
variada en topografía. Esta es una zona más
alta y no está cubierta por la selva amazónica.
Al norte del río Amazonas están la tierras altas
de Guyana, parte bosque tropical y parte desierto rocoso.
Las tierras altas del interior, entre el río Amazonas
y las cuencas fluviales del sur forman una inmensa meseta
llamada el Mato Grosso. Desde Mato Grosso se eleva una cadena
montañosa hacia el suroeste que discurre paralela al
litoral del Océano Atlántico. La población
del país esta concentrada en los estados del sureste:
Minas Gerais, Sao Paulo y Paraná. La ciudad de São
Paulo es una de las más pobladas del mundo con más
de 9 millones de habitantes. Río de Janeiro tiene 5,5
millones.
Clima:
El clima en Brasil varía desde la aridez del interior
al clima tropical del Amazonas y las regiones de la costa
oriental. El sur es más templado. Hay temporada de
lluvias según las regiones: de enero a abril en el
norte; de abril a julio en el noreste; y de noviembre a marzo
en las regiones de Rio y São Paulo.
Ropa adecuada:
Conviene llevar ropa ligera de algodón y alguna prenda
para la lluvia si se viaja durante la temporada húmeda.
En el sur, durante el invierno (junio y julio), conviene llevar
alguna prenda de abrigo. Si se visita el Amazonas hace falta
ropa y equipo especial para acampada o senderismo. Para protegerse
de la luz solar es absolutamente necesario llevar gafas de
sol.
Sistema Político:
República Federal.
Jefe de Estado y de Gobierno:
Presidente Luiz Ignacio Lula da Silva (desde 2003).
Gobierno:
La constitución actual, promulgada en 1988, confiere
el poder legislativo al Congreso Nacional que está
compuesto por los 513 miembros de la Cámara de Representantes
(elegidos por sistema proporcional, por un mandato de cuatro
años) y los miembros del Senado (elegidos por un período
de ocho años). El Poder Ejecutivo reside en el Presidente
de la República que es elegido por un período
de cuatro años. El Presidente gobierna con un gabinete
de ministros.
Idioma:
El idioma oficial es el portugués. También se
habla español, francés, italiano, alemán
e inglés sobre todo en las zonas turísticas.
En las zonas pobladas por indígenas se habla, entre
otros, gê, aruak, tupi-guarani y karib.
Religión:
Alrededor de 70% de la población profesa la religión
católica romana. También están presentes
las iglesias evangélicas. Las religiones autóctonas
de tipo animista siguen teniendo seguidores; las más
populares actualmente son el candomblé, el espiritismo
y el umbanda.
Referencia Horaria:
Brasil tiene varias zonas horarias:
- Hora estándar del este: GMT - 3 (GMT - 2 del tercer
domingo de octubre al tercer sábado de marzo).
- Hora estándar del oeste: GMT - 4 (GMT - 3 del tercer
domingo de octubre al tercer sábado de marzo).
- Hora estándar de los estados del noreste y Parà
oriental: GMT - 3.
- Hora de Parà occidental y Amapa: GMT - 4.
- Hora del Estado de Acre: GMT - 5.
- Hora del Archipiélago Fernando de Noronha: GMT -
2.
Electricidad:
Brasilia y Recife 220 voltios CA. Río de Janeiro y
São Paulo 220 voltios CA en grandes hoteles. Los enchufes
son de dos clavijas. La mayoría de los hoteles puede
proporcionar corriente eléctrica a 110 o 220 voltios,
así como transformadores y adaptadores.
Teléfono:
Se puede llamar al extranjero utilizando la Conexión
Directa Internacional. El código del país es
55. El código internacional para llamar al extranjero
es 00. La compañía telefónica Embratel
es una de las más importantes del país (página
web: www.embratel.com.br),
y tiene oficinas en Rio de Janeiro y Sao Paulo. El aeropuerto
de Rio de Janeiro tiene un centro de comunicaciones que funciona
las 24 horas del día.
Los teléfonos públicos aceptan tarjetas telefónicas
(cartões telefônicos) que suelen costar 20 reales
y se venden en los quioscos. Algunos teléfonos antiguos
funcionan con fichas metálicas que se pueden comprar
en los quioscos de prensa y en los bares. Las llamadas internacionales
desde Brasil suelen ser caras. Las llamadas entre las 20.00
y las 5.00 horas son un 25% mas baratas.
Telefonía móvil:
En Brasil coexisten redes analógicas y digitales. Los
principales proveedores son: Claro (página web: www.claro.com.br)
y Vivo (página web: www.vivo.com.br).
Una red de telefonía móvil de tecnología
GSM 1800 acaba de ser establecida.
Los principales proveedores son: Oi (página web: www.oi.com.br)
y TIM Brasil (página web: www.timbrasil.com.br).
Internet:
Entre los servidores más extendidos destaca Terra (página
web: www.terra.com.br).
Los hoteles de las ciudades de tipo grande y mediano, así
como los aeropuertos, suelen tener conexión a internet.
Hay bastantes cybercafés. En las ciudades pequeñas
y en los pueblos, las oficinas de correos proporcionan conexión
a la red.
Fax:
Hay aparatos de fax para uso público en la mayoría
de las oficinas de correos y en los hoteles de 5 estrellas.
Telegrama:
Es posible enviar telegramas internacionales, pero este servicio
es bastante caro.
Correo:
El correo brasileño es bastante fiable. Para mayor
seguridad se recomienda enviar las cartas franqueadas o certificadas.
El correo aéreo a Europa tarda de 4 a 6 días.
El correo terrestre tarda 4 semanas por lo menos. Las oficinas
de correos están abiertas de 09.00 a 13.00 horas de
lunes a sábado.
Prensa:
En los quioscos de prensa de las grandes ciudades se pueden
encontrar ediciones internacionales de los periódicos
españoles, argentinos y mexicanos más importantes.
El servicio de noticias Global Post proporciona información
sobre asuntos de actualidad (página web: www.noticiasdomundo.com).
Moneda:
El real (R $) = 100 céntimos. Hay billetes en denominaciones
de 100, 50, 10, 5 y 1 real. Las monedas son de un real y de
50, 25, 10, 5 y 1 céntimo. Nota: El real reemplazó al cruceiro en julio
de 1994, que a su vez sustituyó al cruzado en marzo
de 1990.
Cambio de divisas:
Se pueden cambiar en todos los bancos y oficinas de cambio
(cambios).
Tarjetas del crédito:
Las principales tarjetas internacionales se aceptan en un
gran número de establecimientos. Conviene comprobar
con su compañía emisora la posibilidad de utilizar
la tarjeta en los establecimientos brasileños.
Cheques de viaje:
Se pueden cambiar en los hoteles, bancos y agencias turísticas.
Los turistas no podrán cambiar los cheques de viaje
librados en dólares por billetes de banco de EE UU.
Sin embargo sí podrán beneficiarse de un descuento
del 15% cuando paguen en hoteles o restaurantes con cheques
de viaje o moneda extranjera. Para evitar comisiones excesivas
al cambiar los cheques se recomienda que éstos estén
librados en euros o dólares de EE UU.
Restricciones:
La importación y exportación de reales brasileños
no está limitada. La importación de divisas
extranjeras también es ilimitada pero las cantidades
mayores de 1.100 euros deben declararse a la entrada. La exportación
de divisas desde Brasil está limitada a una cantidad
de 4.400 euros por persona (para cantidades mayores hace falta
una autorización del Banco Central de Brasil).
Horario de los bancos:
De 10.00 a 16.00 de lunes a viernes.
Pasaporte y visados:
Para los ciudadanos de la Unión Europea es necesario
un pasaporte válido durante un periodo mínimo
de 6 meses desde la fecha de entrada en el país.
Esta norma será aplicable a todas las personas que
visiten Brasil excepto: los nacionales de Argentina, Chile,
Paraguay y Uruguay que lleguen directamente a Brasil desde
sus propios países y que tengan un documento nacional
de identidad válido.
No requieren visados los ciudadanos de la Unión Europea
(excepto nacionales de Chipre, República Checa, Estonia,
Latvia, Lituania, Malta y República Eslovaca, los cuales
necesitan visado) para estancias turísticas de menos
de 90 días.
Historia:
Hay restos de civilizaciones indígenas americanas en
Brasil, que datan aproximadamente de 5.000 años antes
de Jesucristo. Pedro Álvarez Cabral (1468-1520), un
comandante naval portugués, llegó a las costas
brasileñas en el año 1500. En 1532, Martín
Alfonso de Sousa (1500-1564) funda la colonia portuguesa de
São Vicente, la primera de las 15 capitanías.
Los colonos crean grandes estados, trabajados por amerindios
y luego por esclavos africanos.
En 1549 el rey Juan III de Portugal (1502-1557) estableció
un gobernador general, quien controlaba las capitanías
desde su base en Bahía (después Salvador). Mientras
tanto otros países coloniales comienzan a interesarse
por Brasil. Los franceses se establecieron en Río de
Janeiro en 1555, y les costó a los portugueses cinco
años desalojarlos. En 1580 los españoles habían
ganado el control de Portugal, y la administración
colonial de Brasil comenzó a descuidarse. Los holandeses
se asientan en Pernambuco (actual Recife) en 1630.
Estos fueron expulsados por fuerzas brasileñas en 1654;
14 años después los portugueses vuelven a tomar
el control que alguna vez les fuera arrebatado por los españoles.
Durante los siglos XVII y XVIII numerosas expediciones se
extendieron desde São Paulo a la captura de los amerindios
como esclavos y la explotación de los recursos de su
vasto territorio interior.
La primera rebelión en contra del gobierno portugués
llega tempranamente en 1789, pero el logro de la independencia
toma otras tres décadas.
En 1808 los franceses invaden Portugal, y el príncipe
regente, Don Juan (1767-1826), se refugia en Brasil, tomando
un fuerte interés por su nuevo hogar. En 1815 proclama
el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve. Un año
después se convierte en rey Juan VI. En 1821 regresa
a Portugal, dejando a su hijo Don Pedro (1798-1834) como regente.
Las cortes portuguesas pretenden devolver a Brasil su estatus
de colonia portuguesa, y Don Pedro debió enfrentarse
a una población disconforme.
Pero en 1822 declara la independencia y se convierte en el
primer emperador del Brasil, Pedro I. Durante su gobierno
se enfrentó a serios problemas como la guerra con Argentina
(1825-1828) en que perdió Uruguay, y en 1831 abdicó
en favor de su hijo de cinco años. Después de
un difícil período de regencia, Pedro II (1825-1891)
llega al trono en 1840, gobernando durante cincuenta años.
En 1865 se ve envuelto en la Guerra de la Triple Alianza,
que culmina en 1870. Un golpe militar en 1889 obliga la abdicación
del emperador y la república fue proclamada; en 1891
se convierte en los Estados Unidos del Brasil.
Desde esta fecha, los líderes militares han tenido
un papel preponderante en la historia política de Brasil.
Entre 1895 y 1909 una serie de disputas fronterizas son resueltas
pacíficamente a favor de Brasil, y el café y
el caucho llevan a nuevos niveles de prosperidad la economía
brasileña.
La I Guerra Mundial fue seguida de un período de creciente
inquietud, finalizando en 1930 con una rebelión. El
presidente de facto, Getúlio Vargas (1883-1954) se
otorgó poderes dictatoriales a sí mismo. En
1942 apoyó las fuerzas Aliadas en la II Guerra Mundial.
Tras la guerra, Vargas fue derrocado por los militares y en
1945 comenzó el período de la Segunda República.
Vargas fue reelegido en 1950 pero se suicidó en 1954
como consecuencia de una grave crisis política.
Entre 1964 y 1985, Brasil estuvo bajo un régimen militar.
En 1960 la recientemente construida ciudad de Brasilia en
la zona central del Brasil se convierte en capital del país,
reemplazando a Río de Janeiro.
La inestabilidad lleva a otro golpe militar en 1964, y el
gobierno civil no es restaurado hasta 1985. Los militares
no se erigieron en dictadores; por el contrario, gobernaron
como institución y la sucesión de generales
y sus aliados promovieron el desarrollo del país a
través de un patrón de crecimiento dirigido
por el estado sin la participación de los civiles.
La presión para volver a un régimen civil se
hizo más fuerte en 1980, cuando en 1983 Argentina había
conseguido alcanzar la democracia.
Los militares aceptaron que se organizaran las elecciones
que tuvieron lugar en enero de 1985, siendo elegido presidente
Tancredo Neves. Neves era el candidato de una alianza liberal
formada alrededor del principal partido de oposición,
el Partido do Movimento Democratico Brasileiro (PMDB). José
Sarney, vicepresidente electo asume la presidencia tras la
muerte de Neves.
El pesimismo inicial sobre este casi desconocido dio un giro
ya que Sarney logró llevar a cabo exitosamente la transición
hacia la democracia. Una nueva constitución fue puesta
en marcha, pero los problemas económicos persistían.
El fin de la dictadura, permitió también una
mayor libertad de prensa, lo cual atrajo el interés
internacional por la selva brasileña.
La destrucción de vastas áreas de bosques tropicales
alertó a los científicos sobre las consecuencias
de esta destrucción en el medio ambiente. En marzo
de 1990 llegó a la presidencia el conservador Fernando
Collor de Mello, con la promesa de revitalizar la economía
mediante una revolución de libre mercado, menos gobierno
y más crecimiento. El asesinato del activista ambiental
Chico Mendes en 1988 enfocó la atención mundial
en la rápida deforestación de la cuenca del
río Amazonas.
El presidente Collor llevó a cabo una activa campaña
para detener la destrucción del Amazonas y para cuidar
a los últimos indígenas Yanomami, y en junio
de 1992 Río de Janeiro fue sede de una conferencia
sobre el desarrollo y el medio ambiente promovida por la ONU:
‘La Cumbre de la Tierra’. Pero las resoluciones
tomadas en esa reunión nunca fueron realmente aplicadas.
Existe el sentimiento generalizado de que el norte industrializado
no toma muy en serio la situación mientras que el sur
no quiere tomar medidas que frenen su desarrollo a penas creciente.
1992 fue también en el año de una grave crisis
política, el presidente Collor fue acusado de adueñarse
ilícitamente de fondos del Estado y fue suspendido
por la Cámara de Diputados. Luego Collor de Mello renunció
y en su reemplazo asumió el poder Itamar Franco. Los
brasileños votaron por mantener el sistema republicano
presidencial en contra de la monarquía y del sistema
parlamentario de gobierno. El gobierno de Itamar Franco fue
acusado en varias ocasiones de falta de liderazgo ante la
crisis política y económica que vivía
el país. El Congreso "asustado" por un eventual
triunfo del líder trabajador Luis Ignacio da Silva
(Lula) en los comicios presidenciales, aprobó el 26
de mayo de 1994 una reducción del período presidencial
de 5 a 4 años.
Pero en las elecciones realizadas en el mes de octubre, el
vencedor fue Fernando Enrique Cardoso. En el mes de diciembre
de 1994, los presidentes de Argentina, Brasil, Paraguay y
Uruguay se reúnen en Ouro Preto para firmar el pacto
que da inicio formal a la zona comercial del Mercosur. El
9 de agosto de 1995, en Rondônia, estado norteño,
en los primeros meses del año, 1300 campesinos sin
tierra tomaron 16.000 hectáreas. en las selvas del
Amazonas.
Los campesinos rechazaron devolver las tierras y, según
los funcionarios del Gobierno, hicieron fuego sobre 200 policías,
lo que provocó la respuesta violenta de éstos;
resultando más de diez muertos, setenta y cinco desaparecidos
y más de trescientos cincuenta arrestados.
El primer período de Cardoso fue globalmente positivo,
sin resultados espectaculares en el frente económico.
En el frente político sin embargo, Cardoso tuvo que
hacer frente a la esclerosis del sistema y a las enormes diferencias
que separan a la sociedad brasileña. Cardoso supo inspirar
confianza y los electores renovaron su mandato en las elecciones
de 1998. Su principal rival, como en 1994, fue Lula que perdió
una vez más la elección a pesar del fervor de
una parte del electorado pobre. A pesar del margen estrecho
de la victoria de Cardoso, una segunda vuelta no fue necesaria.
Las elecciones para el congreso tuvieron lugar al mismo tiempo
y resultó una mayoría formada por una coalición
entre el PMDB, Socialistas y Liberales. El segundo mandato
de Cardoso comenzó con una grave crisis económica,
una serie de medidas de urgencia fueron tomadas, sin embargo
el desarrollo del sector privado permitía a Brasil
mejores perspectivas a corto plazo.
La crisis empeoró la situación económica
de las grandes masas rurales que reclamaban una verdadera
reforma agraria. Hasta el 2001 no se tomaron medidas (bastante
limitadas) respecto a las divisiones étnicas entre
la población brasileña india, negra y blanca.
En las siguientes elecciones en octubre del 2002, el electorado
estaba harto. El Partido dos Trabalhadores, todavía
liderado por ‘Lula’, había prescindido
de los elementos más radicales de su plataforma para
asegurarse un apoyo más generalizado. La estrategia
tuvo éxito y Luis Ignacio da Silva finalmente consiguió
la presidencia. Su partido, mientras tanto, se convirtió
en el más grande de la nueva asamblea nacional.