Al oriente de Santa Marta, siguiendo el litoral de la costa
se llega a Taganga; un pintoresco pueblo de pescadores.
Está considerado como la puerta de entrada al Parque
Nacional Natural Tairona; posee hermosas ensanadas en una
franja de playas solitarias ideales para los amantes de la
naturaleza.
Es tradicionalmente un sitio de pescadores, que ha mantenido
la tradición de sus antepasados, allí es posible
observar el ritual de pesca de los nativos, así como
la construcción de botes y canoas.
A partir de Santa Marta hacia Taganga, la carretera serpentea
las faldas del cerro y permite apreciar el bello paisaje.
Existe un mirador donde se pueden tomar hermosas fotos de
la bahía.
Taganga constituye un lugar excelente para la práctica
del buceo y el snorkeling por su hermosa y tranquila bahía,
y además de ser el punto de partida para visitar las
casi vírgenes playas vecinas.
Taganga cuenta con buenos hoteles y restaurantes que ofrecen
deliciosos pescados de mar. Allí vive un hombre que
sufrió un ataque de tiburón y se salvó
milagrosamente, pero le dejó 263 cicatrices de sus
dientes en el pecho, lo llaman cariñosamente Sobrado
de Tiburón.
Existen muchas leyendas de hechos ocurridos en sus límites
como el caso del Bergantín Maldito o el Judío
Errante.