Las ruinas de Ingapirca constituyen el lugar más importante
dejado por la ocupación Inca en Ecuador. Este importante
centro arqueológico cuenta con piedras perfectamente
talladas y unidas con mortero natural. De estructura elíptica,
este Templo del Sol sirvió para la realización
de ceremonias y rituales de la cultura Cañari-Inca. También
tuvo fines estratégico-militares. Las ruinas están
integradas por un cementerio, observatorios solares, caminos,
depósitos, aposentos de sacerdotes y una plaza indígena,
entre otros.
Los incas impusieron en Ingapirca, como en todos los centros
ceremoniales y administrativos, sus técnicas y sistemas
constructivos provenientes de Cuzco. Arquitectos estatales con
mano de obra local, garantizaban la dirección y ejecución,
siempre teniendo en cuenta la política teocrática
estatal y la funcionalidad jerárquica del lugar.
Según las evidencias, todas las edificaciones de
Ingapirca tuvieron paredes de piedra cortada, completadas
en su parte alta con adobe; su techumbre a dos aguas con una
fuerte caída (50- 55º), tenía una estructura
de madera, carrizo, amarrados con cabuya y su cubierta con
paja de páramo.
Las ruinas de los recintos habitacionales y los palacios más
importantes debieron ser enlucidos, mientras las bodegas que
no exigían mayor estética podían tener
la piedra vista. El templo elíptico de Ingapirca, por
su alta jerarquía religiosa, al ser el templo del sol,
evidencia el uso de sillares almohadillados al más
puro estilo cuzqueño imperial. Las paredes de todos
los palacios estaban adornadas con hornacinas y puertas trapezoidales,
testimonios que todavía quedan en uno de los recintos
del Akllahuasi y del templo de Ingapirca.
Algunas de las zonas más destacadas son:
Castillo de Ingapirca
Ubicado en lo alto de una colina es una de las más
importantes muestras de la arquitectura Inca. Esta construcción
data de la época de Huayna Cápac. Comprende
una elipse, aposentos, patios, bodegas y baños. Se
cree que Ingapirca no fue sólo una fortaleza, sino
también un centro administrativo y religioso porque
allí se realizaban las ceremonias para adorar al sol.
Adoratorio
Es el centro del complejo arqueológico y sus paredes
tienen una elevación máxima de menos de cuatro
metros. Su estructura es sumamente sólida y de forma
elíptica. Tanto la puerta como las hornacinas ubicadas
en las paredes, tienen forma trapezoidal, y los bloques de
piedras talladas están yuxtapuestas sin necesidad de
ningún tipo de amalgama.
Aposentos
Ubicados a un lado del adoratorio, probablemente estaban acondicionados
para los sacerdotes y sus ritos, porque uno de los muros posee
una gran cantidad de hornacinas.
Museo Arqueológico
Junto a la zona arqueológica, el Museo exhibe una maqueta
explicativa de Ingapirca y una importante muestra de diversos
objetos hallados durantes las excavaciones que demuestran
la presencia de las culturas Cañari e Inca. Se puede
apreciar muestras de textilería, cerámicas y
joyas.