Chiquimula, llamada la Perla de Oriente, era un sitio defensivo maya que fue conquistado hacia 1530.
Uno de los centros de mayor atracción turística es la majestuosa Basílica de Esquipulas, ciudad representativa del turismo religioso guatemalteco, que alberga al Cristo Negro (o Santo Cristo de Esquipulas) considerado como muy milagroso y que atrae a millares de visitantes tanto nacionales como extranjeros, sobre todo devotos católicos. Esta dramática pieza de arte fue esculpida por Quirio Cataño en 1594, y ya para 1603 se le había atribuido al menos un milagro. Algunos visitantes acostumbran entrar de rodillas a la iglesia, unos desde el lugar donde está situado El Calvario y otros desde la puerta principal o donde inician las gradas del atrio.
Miles de personas lo visitan cada año durante la Semana Santa y también el 15 de enero, Día del Señor de Esquipulas, que se celebra con mucha pompa.
En un predio aledaño al templo se construyó un mercado donde se venden hortalizas, frutas y artesanías. En la calle principal y otras calles aledañas venden reliquias (medallas, escapularios, cuadros y fotografías con la imagen del Cristo Negro) así como dulces y artesanías nacionales y de El Salvador, Honduras y México.
La producción artesanal es variada: por la abundancia de palma se hacen trenzas, sombreros y escobas; con el barro elaboran cerámica, teja y ladrillo. Trabajan también instrumentos musicales y muebles de madera.