Los Mennonitas conforman un grupo religioso protestante proveniente
del Anabautismo del siglo XVI (rama cristiana que consideraba
inválido el bautismo infantil por no ser, obviamente,
un símbolo de fe). Provienen de Suiza, Alemania y Austria
aunque toman su nombre de Menno Simons, sacerdote católico
holandés convertido a la fe anabautista.
Los Mennonitas llevaban una vida sencilla y honesta a imitación
de los primeros cristianos y el pacifismo era su bandera.
Como se negaban a asumir cargos públicos o servir como
militares se les consideró subversivos y, como tales,
fueron duramente perseguidos. Estas persecuciones condujeron
varias veces a la emigración de los grupos mennonitas:
En los siglos XVII y XVIII se establecieron en Estados Unidos
(Pennsylvania) y en Rusia. Y a partir de 1920 algunos comenzaron
a radicarse en América Latina, especialmente en México,
Paraguay, Bolivia y Argentina, huyendo de las llamadas a filas
con motivo de las Guerras Mundiales, por un lado, y de la
persecución stalinista, por otro.
Estos grupos se han dedicado a la labranza de la tierra y
a vivir un estilo de vida sencillo, sin automóviles,
electricidad u otros progresos de la vida moderna. Se distinguen
por sus vestimentas modestas: Todo es expresión de
su entendimiento de la fe cristiana.
Mennonitas en Paraguay
En 1928, el gobierno paraguayo otorgó a los mennonitas
territorios para colonizar en plena región chaqueña.
Aunque los mennonitas creyeron que habían llegado a
la Tierra Prometida, con el tiempo llamaron al Chaco el “Infierno
Verde” (En el Chaco el agua escasea y las temperaturas
exceden generalmente los 45ºC). A pesar de que el Chaco
ocupa el 60% del territorio paraguayo, los primeros colonos
encontraron solamente 500 indígenas viviendo allí.
La región era considerada inhabitable.
Al principio la vida fue difícil. Las cosechas fallaban.
Uno de cada 10 colonos murió; otros tantos se rindieron
y se fueron. No obstante, gracias a su solidaridad y firme
ética cristiana (evitan, entre otras cosas, la ociosidad
y dedican su vida a producir y acumular capital), los seguidores
del movimiento anabaptista convirtieron esta región
salvaje y hostil en un próspero centro agrícola
dentro de la economía paraguaya.
La terminación de la autopista Transchaco -que sirvió
como enlace con el mundo exterior- a finales de los años
80 impulsó una rápida expansión que dio
a los mennonitas el control de la cuarta parte de la industria
láctea de Paraguay. Más recientemente este grupo
estableció un próspero negocio de exportación
de carne de res a muchos mercados del mundo -desde Angola,
Israel y Rusia hasta Brasil, Chile y Perú- que representa
actualmente la mayor parte de sus ingresos.
Gracias al salario promedio de al menos tres veces el salario
promedio nacional, las prósperas colonias mennonitas
han recibido oleadas de gente externa que busca trabajo. En
Filadelfia -el mayor
asentamiento menonita del Chaco, con más de 6.500 habitantes-
actualmente uno de cada dos habitantes no pertenece a la colonia.
Los señalamientos en las calles, alguna vez sólo
en alemán, están ahora en español.
Los primeros colonos que llegaron a Paraguay estaban escapando
de las presiones del mundo moderno y al parecer habían
encontrado el lugar perfecto para practicar sus tradiciones
en paz. Sin embargo, 80 años después, la globalización
ha alcanzado a los mennonitas en estos matorrales inhóspitos
y remotos. Incluso participan en la política nacional.
Personas clave en el gobierno actual -los ministros de Finanzas
y de Hacienda, y el asesor financiero del Presidente- son
mennonitas cuya honestidad es altamente valorada. Los mennonitas
se están integrando a Paraguay y al mundo.
En Paraguay hay aproximadamente 28.000 mennonitas asentados
en una veintena de colonias (incluyendo a los mennonitas de
Asunción). Actualmente la mayoría está
en la parte oriental del país pero las tres más
conocidas se encuentran en el Chaco:
- Colonia Fernheim,
cuyo centro es Filadelfia.
- Colonia Menno,
con centro en Loma Plata, el asentamiento más antiguo
y tradicional.
- Colonia Neuland,
con centro en Neu-Halbstadt, magnífico lugar para comprar
artesanía india.
Alrededor de 14.000 personas de habla alemana viven en el
corazón del Chaco Paraguayo.
Las colonias mennonitas, con su reciente historia de sacrificio
y trabajo, y su consiguiente desarrollo, sorprenden a todo
tipo de visitantes.