El departamento de Boquerón es el más extenso
de Paraguay y ocupa gran parte de la región occidental
del país.
La Guerra del Chaco (1932-1935) entre Bolivia y Paraguay fue
el más sangriento, dramático y, además,
inútil conflicto sudamericano del siglo XX, y tuvo
como principal escenario estas tierras que durante la década
de 1930 eran de las más inhóspitas del planeta.
Inicio del conflicto
Los conflictos limítrofes con Bolivia, que existían
desde siempre, tomaron fuerza por el control de la región
del Chaco debido al valor estratégico del río
Paraguay, que la surca. El dominio del río abriría
la puerta al océano Atlántico al país
que dispusiese de él, una ventaja crucial para los
únicos dos países no costeros de Sudamérica
– Bolivia y Paraguay- y una cuestión nacional
para Bolivia, que había perdido el acceso al océano
Pacífico en la llamada Guerra del Pacífico de
1879. El descubrimiento de yacimientos petrolíferos
en la precordillera andina alimentaba, además, la hipótesis
de que el Chaco podía albergar también reservas
explotables.
El Fortín
Pero la chispa que encendió la hoguera no fue el petróleo
sino el agua: En 1931, los paraguayos descubrieron una hermosa
laguna en medio del territorio chaqueño, bautizada
Pitiantuta o Chuquisaca, "un oasis en medio del desierto",
y fundaron, a continuación, el Fortín Carlos
Antonio López, cuya única importancia estratégica
era que defendía una de las pocas fuentes de agua de
la zona.
La Batalla de Boquerón
El Fortín fue ocupado sin mucho esfuerzo por un destacamento
boliviano en junio de 1932. Sin embargo, los paraguayos contraatacaron
el 16 de julio de 1932, batiendo a su vez en retirada a los
bolivianos. La Guerra del Chaco había empezado. Diversos
países neutrales intentaron preservar la paz, pero
los enemigos ya se aprestaban para la primera gran batalla:
Boquerón, una de las más importantes y cruentas
batallas libradas durante esta guerra.
Los bolivianos resistieron bravamente durante 20 días,
pero terminaron rindiéndose al agotárseles las
reservas de municiones, agua y alimentos.
La Guerra
Durante tres años, 250.000 soldados bolivianos y 150.000
paraguayos se enfrentaron en los cañadones chaqueños,
pero no sólo las balas fueron las que causaron muerte
y dolor sino también el hambre, la sed y la malaria.
A pesar de que el ejército boliviano era más
numeroso y mejor equipado, lentamente al transcurrir la guerra,
los paraguayos fueron capaces de expulsar en casi su totalidad
al ejército invasor.
Visita
Visitando el Fortín Boquerón, en medio de la
nada, uno puede imaginar vívidamente lo que fue la
llamada “guerra de la sed”, en la que perdieron
la vida unos 100.000 combatientes.
Es impracticable en la breve época húmeda, pero
muy recomendable para viajeros que quieran ver cosas diferentes.