La represa hidroeléctrica de Yacyretá-Apipé
(del guaraní Jasy retá, "tierra de la luna")
es una central hidroeléctrica construida sobre los
saltos de Yacyretá-Apipé en el río Paraná,
entre la provincia argentina de Corrientes y el departamento
paraguayo de Misiones.
Cuándo se construyó: La Presa
de Yacyretá y el proyecto hidroeléctrico fueron
concebidos a mediados de los 70’ para generar electricidad
a bajo costo y minimizar los riesgos de las crecidas en las
áreas vecinas como parte de un programa para contribuir
al desarrollo económico y social de Argentina y Paraguay.
La construcción comenzó en 1983 y Yacyretá
comenzó a almacenar agua en 1992.
Características: El equipo de la
central tiene una potencia instalada total de 3.200 MW, existiendo
un proyecto de ampliación que permitiría incrementar
esta capacidad casi al doble. A través de cada turbina
pueden pasar 2.630 millones de litros de agua por hora, o
sea que, por las 20 turbinas de Yacyretá puede pasar
por hora el equivalente al consumo de agua potable de 13 días
de la ciudad de Asunción o de 2 días de la ciudad
de Buenos Aires. La energía que se puede producir anualmente
es de 19.000 Gwh equivalente al 65% de la generación
eléctrica de Paraguay y Argentina.
Una esclusa permite la circulación de embarcaciones
de hasta 12 pies (3,60 m). Un sistema de elevación
—diseñado después de que estudios ecológicos
demostraran que la presencia del dique inhibiría la
reproducción de las especies migratorias del Paraná,
en especial el dorado y el surubí — permite a
los especímenes que nadan río arriba salvar
los 25 metros de diferencia para desovar en el Alto Paraná.
La casa de máquinas tiene 70 m de altura medidos desde
los cimientos hasta el techo. La caída de agua tiene
un caudal medio de 8.000 m³/s que pasan por las turbinas
y producen energía en forma continua. Para comparar
dimensiones, las Cataratas del Iguazú tienen un caudal
medio de 1.750 m3/s (la quinta parte del caudal turbinado
por Yacyretá).
Críticas: Pese a sus prestaciones,
el proyecto de la represa fue objeto constante de críticas
durante su planeamiento y construcción, tanto por las
consecuencias ecológicas que produjo —entre ellas
el anegamiento de un bioma prácticamente único,
que condujo a la extinción de numerosas especies endémicas—
como por la gestión del emprendimiento, cuyo presupuesto
original se excedió varias veces hasta alcanzar los
11.500 millones de dólares.